La celda triaxial presurizada es el equipo que define la frontera entre diseñar con incertidumbre o con certeza en la mecánica de suelos de Chiguayante. Sobre la base de acero se monta una probeta cilíndrica tallada de una muestra inalterada extraída del terreno local, se confina con una membrana de látex y se sumerge en agua dentro de la cámara. A partir de ese momento el sistema aplica presión de confinamiento hidrostático para simular las condiciones de esfuerzo que el suelo experimentará bajo una fundación real, mientras un pistón de carga axial desciende a velocidad controlada para llevarlo hasta la falla. En nuestro laboratorio acreditado, cada etapa del procedimiento se ajusta a lo estipulado en la norma NCh 3171 para ensayos triaxiales no consolidados no drenados (UU) y consolidados drenados (CD), según la fase de proyecto. Para obras que requieren perfiles estratigráficos previos, combinamos la información del triaxial con una exploración mediante calicatas, que permite verificar la macroestructura del depósito antes de la extracción de testigos.
La envolvente de falla obtenida del triaxial es la firma geomecánica del suelo de Chiguayante: cohesión, fricción y deformabilidad en una sola curva.
