Una losa de fundación para un edificio de departamentos en la ribera norte del Biobío, cerca del Puente Chiguayante, mostró asentamientos diferenciales a los pocos meses de construida. El error fue simple: no se ejecutó un ensayo de placa de carga en los estratos de arena limosa de origen fluvial que dominan esa terraza. En Chiguayante, con su geomorfología marcada por el río, depósitos lacustres y laderas de la Cordillera de la Costa, los parámetros de laboratorio no bastan. El PLT entrega la respuesta directa del terreno ante la presión que aplicará la estructura, y lo hace in situ, sin alterar el estado tensional. Para proyectos que requieren conocer el coeficiente de balasto con precisión, complementamos la información con ensayos CPT que permiten perfilar la estratigrafía continua antes de elegir el punto de ensayo. El equipo técnico opera con celda de carga calibrada y gatos hidráulicos de 500 kN, siguiendo los ciclos de carga-descarga que exige la práctica local.
La curva tensión-asentamiento de un PLT en arenas del Biobío revela en 3 horas lo que una campaña SPT apenas insinúa.
